Santo Domingo.- La preocupación y el miedo mantienen en vilo a los alumnos y profesores de la escuela primaria Liliam Portalatín Sosa, de Invivienda, a causa de las marcadas grietas que amenazan diariamente su vida, ante un posible derrumbe.
La directora del centro, Anastasia Lara Mateo, informó que su mayor preocupación radica en que el pabellón con las grietas más pronunciadas es donde reciben clases los niños de cinco a siete años.
Pese a que la ministra de Educación, Josefina Pimentel, aseguró que la cartera dispone de los fondos necesarios para reparar las escuelas agrietadas, Lara Mateo afirma haber notificado las condiciones en que está el centro educativo, pero “solo le repiten que lleve la denuncia otra vez”.
“Pusimos masilla para evitar que los niños se acerquen a la pared”, dijo.
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