Santo Domingo.-La decisión del Tribunal Constitucional de España que considera ilegítimo el uso de cámara oculta en el trabajo periodístico y que lo declara constitucionalmente prohibido, incluso cuando la información que se obtenga con ella sea de relevancia pública, ha recibido opiniones a favor y en contra entre connotados periodistas dominicanos.
Los experimentados periodistas Rafael Molina Morillo y Manuel Quiterio Cedeño coinciden en señalar que el uso de cámaras y micrófonos ocultos para obtener informaciones periodísticas es algo inaceptable porque la otra persona siempre tiene derecho a saber cuándo se le está grabando para publicar sus declaraciones o imágenes.
Mientras que la reconocida investigadora Alicia Ortega defiende el uso de cámaras ocultas siempre y cuando se justifique para obtener datos de funcionarios públicos o de ciertos delitos que de otro modo jamás serían revelados a la opinión pública.
Molina Morillo, Cedeño y Alicia Ortega emitieron sus declaraciones al ser entrevistados en el programa Cuentas Claras, que se transmite de lunes a viernes por La Nota Diferente, 95.7 FM.
De acuerdo
Cedeño, presidente de Cicom y catedrático universitario, dijo que está de acuerdo con la decisión del Constitucional español y advirtió que no se puede hacer uso abusivo de los recursos del periodismo para obtener informaciones.
“El derecho de la información y la libertad de expresión son derechos fundamentales, pero no son la madre de los derechos. Los periodistas tendemos a creer que estamos por encima de todo, como se dice popularmente, que estamos por encima del bien y del mal, que no hay límites y que la información es todo; un palo periodístico lo es todo”, dijo Cedeño.
Indicó que en la República Dominicana hay una explosión del uso de los medios por personas que no han pasado por la experiencia de la reflexión académica y que nunca han leído un código de ética.
Explicó que si bien un reportero tiene todo el derecho a investigar un hecho y obtener documentos de información, no debe hacerlo si con ello viola los derechos de la otra persona, su dignidad y su intimidad.
Herramienta útil
Aunque coincide con Cedeño en ciertos aspectos, Alicia Ortega es de opinión de que cuando se trabaja con ética, la cámara oculta es una herramienta bastante útil y explica que a ella, en su programa El Informe, le ha permitido poner al descubierto en muchísimos casos irregularidades que de otra forma no hubiera sido posible develar.
“Te voy a poner ejemplos concretos de casos en donde nunca se hubieran revelado: por ejemplo, un senador de Mao que está tratando de ofrecerle una especie de soborno a una persona que se dio cuenta que ya estaba en una lista de ayuda mensualmente, que de verdad ella no recibía nada, se fue con cámara encubierta; ese representante del pueblo, porque es un legislador, tiene que responder a eso, y se captó con cámara encubierta la especie de soborno que le hacía a esa muchacha”.
Otros ejemplos citados por Alicia, en los que el uso de una cámara oculta ayudó a poner al descubierto, son la trata de niños haitianos, el cobro de dinero por la inscripción en las escuelas públicas, centros de internet que sirven a proxenetas para la prostitución, compañías que engañan a jóvenes y la prostitución de menores en Boca Chica.
Molina Morillo: inadmisible
Para Molina Morillo, director de EL DÍA y expresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la libertad de expresión es uno de los derechos más importantes del ser humano.
“Muchos lo consideran tan importante como el derecho a la vida, porque sin el derecho de expresarse libremente al ser humano, a veces, se le hace imposible defender el derecho a la vida también”, expresó.
Y sobre el tema en cuestión manifestó que es una costumbre del periodismo serio y decente pedir permiso antes de grabar las declaraciones de alguien.
“Las cámaras y los micrófonos ocultos son un engaño que no debe ser admitido en el periodismo serio”, dijo Molina Morillo.
Consideró que en el país se está haciendo algún periodismo serio, pero hay otro que no merece calificación de periodismo.
Sí, pero con cierto límite
Aunque ella la utiliza para ciertas investigaciones, Alicia Ortega es tajante al señalar que el uso de la cámara oculta debe hacerse en todo caso apegado a la ética periodística.
“En los casos que yo he hecho yo no creo que haya engañado a nadie, sino que yo los he cogido in fraganti. No me he hecho pasar por otra persona, yo no lo veo ni como una trampa”, dijo.
Sin embargo, aclara que cuando una persona le dice “yo espero que usted no me esté grabando, yo ya no uso ese material”.
Lo primordial es utilizar la ética periodística y saber cuándo estamos pasando los límites del periodismo, acotó la popular presentadora e investigadora.
| COMENTARIOS |
0
Comentarios |








