SANTO DOMINGO.- La inversión social contemplada en el Presupuesto General del Estado sigue siendo baja y no ha logrado superar la barrera del 8% del Producto Interno Bruto (PIB), estableciéndose, para el año 2012, en el 7.6% del PIB.
La denuncia fue hecha este sábado por el Centro Bonó durante la realización del encuentro denominado Análisis de Coyuntura, que la institución celebra mensualmente y que en esta ocasión fue titulado “inversión social real para cuándo?” y que trató, sobre el presupuesto del año vigente y cuáles son las restricciones que operan sobre una posible expansión del gasto público en inversión social.
“Esto implica que el país no puede dar respuesta a los problemas cotidianos de la gente: la salud, seguridad social, vivienda, educación”, resaltó la economista Mariana Barrenese del Centro Bonó.
Destacó que existen dos tipos de limitantes, unas macro presupuestarias -que afectan al tamaño del presupuesto- y otras micro, que afectan a la calidad del presupuesto. Dentro de las macro presupuestarias se encuentra principalmente el elevado gasto tributario.
“El 5% del PIB que podría recaudar el gobierno de acuerdo a las leyes tributarias, ya está comprometido porque mientras una ley fija un tributo, otra declara exento al sector empresarial, que deja de pagar $9,800 millones en impuestos sobre la renta”, comentó la vocera.
Planteó la urgencia de revisar el gasto tributario, ya que con éste podría darse un principio de solución a una mayor inversión en educación, salud y seguridad social y vivienda.
Expuso también que dentro de las limitantes micro presupuestarias se destacan los errores en las proyecciones macroeconómicas, tras indicar que una mala estimación de la inflación, del precio del petróleo o del tipo cambiario obligará al gobierno a hacer ajustes en algún momento. Agregó que esto ha sucedido en los últimos años y se observa que será también un punto de atención en el 2012.
Observó que el gasto no social asciende al 10.4% del PIB, casi 3 puntos porcentuales más que la inversión social y dijo que esto obedece a que debe destinarse gran parte de los ingresos al pago de la deuda, a la construcción de la segunda línea del metro, etc.
Para romper con la baja inversión pública en el sector social, el Centro Bonó entiende que deberán revertirse las prácticas fiscales y presupuestarias, estudiando la oportunidad y conveniencia del gasto tributario y revisando las prácticas de formulación presupuestaria.
Asimismo advirtió que continuará participando en la Coalición Educación Digna y propiciará una reforma fiscal integral que vaya en ese mismo sentido.
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