Santo Domingo Este.-El mal olor es insoportable en el hospital Darío Contreras, de un modo tal que provoca náuseas.
La baja asignación presupuestaria es uno de sus mayores problemas por la gran demanda de servicios, pues es apenas RD$6.6 millones mensualmente.
El centro asistencial, que siempre está lleno de gente, sana y enferma, atiende unas 60 mil emergencias al año. Las consultas diarias son al menos 800.
“Nuestro presupuesto es de RD$6.6 millones mensuales, pero debería ser el triple por la gran demanda de nuestros servicios”, dice el director del hospital, Héctor Quezada.
El área de consulta está siempre repleta de pacientes a la espera de su turno. En la emergencia por un rato todo parece estar tranquilo, pero de repente se llena de gente que llega con fractura en una pierna, brazo, columna u otra parte del cuerpo.
El centro fue inaugurado en el año 1960, y desde entonces se ha caracterizado por una gran cantidad de pacientes, pocas camas para su demanda, el calor que nunca se queda, las discusiones entre enfermeras e internos, el mal olor, la basura que rebosa los zafacones y el mal estado de los baños, entre otras precariedades.
“Este es el único hospital donde hacen la gente”, grita desde su habitación una mujer que está muy complacida de cómo la han atendido de varias complicaciones.
Especialidades y salas
Las especialidades que ofrece el hospital son máxilofacial, ortopedia y emergencia general.
El centro cuenta con 12 quirófanos y dos salas de emergencias, una pediátrica y otra general.
Tiene tres salas de cirugía, resonancia magnética, dos equipos de rayos X de última generación, cámara hiperbática, dos máquinas de hemodiálisis, laboratorios clínicos, entre otras facilidades.
Quezada confía en que con la apertura del Hospital Traumatológico Doctor Ney Arias Lora la afluencia de pacientes disminuya un poco. Agregó que todo va a depender de la calidad de los servicios que ofrezcan en el nuevo centro.
Paciente limpia
Rosa, una paciente que tenía cuatro días interna en el hospital, de manera sonriente limpiaba los platos donde come y dijo: “Yo estoy fregando porque no me gusta estar acostada por tanto tiempo, eso me cansa mucho. Estoy aquí desde hace cuatro días, pero me siento mal hace por lo menos 15 días”.
La señora manifestó lo bien que la han tratado en el centro asistencial.
Mirada indiferente
A pesar de que la sala de pediatría del hospital tiene casi todos los equipos médicos para operar de manera normal, no es posible realizar la labor a cabalidad debido a que el Ministerio de Salud no ha nombrado el personal requerido. Esta situación ha provocado que varias salas estén cerradas, con equipos sin usar. Con un costo de RD$40 millones, esa área fue financiada por el despacho de la primera dama Margarita Cedeño, que acordó con las autoridades sanitarias costear la construcción y ellos se encargarían del equipamiento y personal médico, lo que no han cumplido.
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